Mujeres y migración

Elena Nagore y Rafael Cantero del área de Educación, Comunicación y Cultura para el desarrollo de CIC Batá presentan unas jornadas bajo el título "Mujer y migración en Andalucía, desde una óptica comunicativa". Una mañana de encuentro para analizar las migraciones desde un enfoque de género situando por tanto a las mujeres como protagonistas del relato.
Las migraciones responden a un proceso natural que a veces se ve acuciado por factores que no dependen de las propias personas que deciden salir de sus países. Llegar al lugar de destino implica haber vivido una travesía a la que no le prestamos atención y que también es decisiva para entender la doble y triple discriminación que sufren las mujeres migrantes. Superado ese camino se enfrentan a un discurso xenófobo, a una constante violación de sus derechos y a una violencia institucional.
La sala está dispuesta de tal manera que la horizontalidad en el intercambio de conocimientos está presente en todo momento. Se hace una apertura mediante dos mesas dirigidas por la profesora en Antropología de la Universidad de Sevilla, Emma Martín, y la periodista, Patricia Simón, que sirve como punto de partida donde el contexto se hace fundamental para la posterior creación de una red de aportaciones; con el fin de construir una nueva mirada que muestre las migraciones como cambio, oportunidad, convivencia y derechos. Aquí también hay diversas voces, las de asociaciones que trabajan día a día con mujeres migrantes y las propias mujeres migrantes que lo cuentan en primera persona.

Decía Emma Martín que el acceso a la información es un derecho pero también es un deber. Para hacernos cargo de la realidad debemos ser personas informadas. Nos podemos preguntar si esto es así en un momento de desinformación por la falta de contexto y por la inmediatez que se vive en las redes, donde las fake news y los bulos se posicionan como lo verdadero.
En este espacio se acomete un debate acerca de la situación de las mujeres migrantes, destapando el relato que se hace de esa inmigración vista como un problema y que hace que no atendamos al verdadero problema, a la forma de gestionar la inmigración; ponderando hacia determinadas políticas que dejan a las mujeres sin derechos.
En este sentido Emma Martín menciona la Ley de Extranjería, que “construye al sujeto como un sujeto sin derechos”, destacando la condición de precariedad de las mujeres que se encuentran en situación irregular, donde ocupan trabajos como el servicio doméstico, siendo víctimas de explotación laboral y abuso sexual por parte de los empleadores. Aquí también inserta la prostitución como parte de esos “sectores precarizados”. Sin embargo, y sin entrar en un análisis sobre el sistema prostitucional para constatar que la prostitución es una violación de los derechos humanos, sí hay que tener en cuenta que tal como registra Médicos del Mundo una amplia mayoría de mujeres en situación de prostitución son extranjeras.
La situación de irregularidad y de vulnerabilidad en la que se suelen encontrar las mujeres migrantes dificulta la posibilidad de denunciar ante el temor de ser expulsada o retenida en una de las cárceles a las que llaman CIEs.
Por todo ello es importante que las mujeres conozcan los derechos que tienen por el hecho de ser seres humanos; y las violencias que se ejercen contra ellas por el hecho de ser mujeres. En esta línea   Teresa Girón del Proyecto Ödos cuenta su labor de acogida a mujeres, en su mayoría subsaharianas y marroquíes, que llegan acompañadas de menores en patera, trabajando su vulnerabilidad y otorgándoles la información necesaria para que sepan que existe el derecho de asilo y la protección internacional; comenta, además, que encuentra muchos indicadores de explotación y trata. Por otra parte, Berta Buzón de Mujeres en Zona de Conflicto también trabaja en esta línea, facilitando el conocimiento acerca de sus derechos y proporcionando un equipo profesional con perspectiva de género en todas las actuaciones; aquí incide en algo determinante como es fomentar la autoestima. María Alonso, del área de formación y orientación laboral de CIC Batá, decía que el acompañamiento, el sentimiento de escucha y la red es fundamental. Mirna Quisbert de Mujeres en Zona de Conflicto habla en primera persona trasladando lo dificultoso de un proceso por el que ella ha pasado desde el inicio, consiguiendo ejercer tras ese esfuerzo su profesión de abogada. En esta parte de la actividad se trae la realidad de los menores y las menores  extranjeras no acompañadas, a las que se les criminaliza a través de discursos xenófobos como los transmitidos por el partido de ultraderecha Vox; y también de los menores acompañados, a los que no se les nombra.


Es Patricia Simón la que nos da las claves para entender el desafío al que nos enfrentamos tras la inversión en herramientas como Cambrigde Analítica por parte de partidos como Vox, donde se diseña la información para cada una de las personas e influir así en la construcción de la realidad.
Simón nos recuerda diversos movimientos sociales como el 15 M, Ocupa Wall Street o Yo soy el 132 en México que se constituyen como la tecnopolítica, es decir, el discurso de la nueva política donde gente progresista toma conciencia, sale a la calle y usa estas herramientas. El problema viene, como apunta la periodista, cuando la gente demócrata y de izquierdas deja que mueran y no desarrollan esas armas de guerra propias de las guerras híbridas en las que no hace falta bombardear sino difundir falsas noticias y llevar a cabo una extracción de datos. A esto hay que sumar el trabajo de las cadenas de televisión que a través de un repetido mensaje, sin el más mínimo análisis contribuyen a crear alarma beneficiando los bulos, las mentiras, la xenofobia y la exclusión. Como ejemplo puso el verano de 2017, la llegada de pateras a las costas españolas y las horas dedicadas a la misma información creando sensación de invasión.
Ante este escenario desolador no todo está perdido, Patricia Simón nos insta a crear estrategias en las redes sociales, crear respuestas que aprovechen los algoritmos y tener en cuenta que en la mayoría de las veces nos centramos en escribir para personas que ya están muy informadas y concienciadas. En cuanto a cómo comunicar, destaca el enfoque de fortalezas, contando la historia desde la capacidad de superación de obstáculos sin olvidar que no podemos pasar del relato victimizante a la heroicidad; sino tener en cuenta esa gama de grises que hay en medio.


En este enfoque de esperanza y para destruir rumores acerca de la inmigración, María del Río de Cruz Roja Córdoba comparte un proyecto que la entidad está llevando a cabo llamado 'La maleta invisible' donde jóvenes inmigrantes y solicitantes de asilo cuentan en primera persona los motivos de su marcha, grabándolo en vídeo para poder proyectarlos en las aulas y así crear conciencia sobre la realidad de las personas refugiadas.
Para acabar con los prejuicios y romper con determinados enfoques es necesario ser conocedoras de la realidad. Maruja Ariza desde ACISGRU nos hablaba de las personas rumanas en la ciudad de Córdoba, de las situaciones vividas en los asentamientos y de los bulos que se crean en torno a las mujeres rumanas.
Nasma Irakrak de Codenaf apuntaba que para luchar contra los estereotipos y los rumores hay que construir un discurso que rompa con esa visión de “nosotros” y “ellos” y así acabar con una visión de la persona inmigrante como pobre, desvalida, sin recursos. En definitiva y como señalaban en el debate, ver a la persona inmigrante como nuestra vecina. Nasma también nos habló de periodismo ciudadano para contar cómo las personas inmigrantes toman la iniciativa, se hacen con los medios disponibles y graban desde el campo o desde donde se encuentren para denunciar determinadas situaciones y así ayudar a otras personas.
Los medios juegan un papel determinante y Julio Figueroa de Onda Local de Andalucía con el programa Voces de la tierra realiza talleres de radio y periodismo con mujeres en diferentes pueblos por toda Andalucía. Se llevan a cabo dinámicas para que salgan los prejuicios y los rumores donde las mujeres son las protagonistas de su propia historia.
La periodista Pilar Kraan nos informó acerca del programa Espacio de encuentro de la cadena Ser donde abordan información sobre África que no tratan otros medios. Tiene una sección llamada Caminantes, un lugar en el que se le da visibilidad a personas de origen extranjero que llegan a nuestro país, con bagaje profesional, que se erigen como portavoces de sus formas de vida. El objetivo es normalizar la inmigración y hacer de eso una riqueza. Kraan insistía en que el inmigrante no es el enemigo y que todas las personas tenemos un origen extranjero. Por último alentó a las personas asistentes a participar de este espacio de la radio donde pueden contar sus historias.
La jornada terminó con un ejercicio práctico, dinamizado por Kiko Aguilera de CIC Batá, donde las personas asistentes colocaron post-it en un mural dividido en tres columnas con los siguientes ítems: retos, reivindicaciones y reflexiones. Tras llenar ese gran panel de propuestas se formaron grupos para elaborar un mensaje que partía de un bulo y que finalizaba con la desintegración de esa creencia y la creación de un mensaje positivo difundido en los micrófonos de una radio allí instalada. El resultado se traduce en un trabajo colectivo para conseguir el cambio social a través de nuevas miradas con una potente herramienta que además es nuestro derecho: la comunicación.

 

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