La intervención tenía como objetivo combatir la desnutrición crónica, que es la baja estatura en relación a la edad. Este es el principal problema de nutrición en Mozambique y es causada por la combinación de una ingesta nutricional inapropiada, que se prolonga en el tiempo, y la incidencia continuada de enfermedades infecciosas.
A través de este proyecto, comunidades indígenas de 17 municipios del Norte de Potosí en Bolivia, ejercerán su derecho a la alimentación y a la salud en un contexto de prevalencia del COVID19, mediante el desarrollo de Proyectos Socio Productivos desarrollados en 4 Centros de Educación Alternativa Comunitaria y Productiva, que les permitirán disponer de una canasta alimentaria básica diversificada, una mayor capacidad de enfrentar la pandemia del COVID19, con mayor capacidad de las mujeres de enfrentar la vulneración de sus derechos.
El proyecto tenía como objetivo contribuir al ejercicio del derecho a la salud en tiempos de COVID-19 de la población mediante el fortalecimiento de sus capacidades. Para ello se planteaban tres líneas de acción: aumentar la disponibilidad y acceso sostenible y en equidad a alimentos nutritivos; incrementar y mejorar el abastecimiento de agua y el saneamiento, así como su gestión sostenible; y promover la igualdad de género entre la población de las dos comunidades.
El proyecto ha sido ejecutado de acuerdo a lo previsto en la formulación, desarrollando las tres líneas de trabajo planteadas inicialmente.